viernes, 23 de septiembre de 2011

Príncipes y princesas.

He terminado creyendo que la gente de verdad casi no existe.
Puede que quiera vivir en un gran palacio y ser una princesa.
Que me lo den todo hecho y ser rica, sí, muy rica, querer comprármelo todo y tener a mi príncipe a mi lado.
(Jajajaja) Qué realista soy... eso es lo que quería hace unos años, sí, cuando leía tantos cuentos bonitos...
Luego empecé a leer novelas, cuyo final casi nunca era bonito (a veces me hacía hasta llorar).
Lo peor de todo esto es que a mí me gustan los finales felices, los de cuento, o que no se acabe (eso, que no se acabe.)  ¿Si un cuento es bonito por qué debería tener un final?
Yo quiero empezar a vivir en mi castillo y no comer perdices... no, mejor no, porque eso significa el final del cuento.