viernes, 3 de agosto de 2012

Siempre estarás tú.

"Fue mi primera paranoia, no tenía ni diez años. Me imaginaba que mi vida no era mi vida de verdad, que todos lo sabían y que interpretaban un papel. Mis padres, mis amigos, todos, hasta la gente de la calle. No sabía que hacían cuando yo no estaba presente, pero estaba segura de que, cuando salía, todos sabían quién era yo e interpretaban un papel. Porque cada cual cumplía una función. Si la maestra me ponía buena nota, lo hacía por algo, si nos íbamos de vacaciones a algún sitio, era por algo. Nada era casual, todo estaba planificado, sin que yo conociera el motivo, para que fuera por un camino determinado. Por otro lado, mi paranoia no debía de estar tan alejada del sentimiento común, lo que llaman, creo, inconsciente colectivo, o algo así. Porque luego salieron películas como Matriz y El show de Truman, que son una elaboración más refinada de este tipo de obsesión. El miedo  consiste en estar en una especie de túnel, en una autopista sin salida, y aunque estoy convencida de que es una paranoia y de que no vale la pena malgastar energía mental en eso, a veces me viene a la memoria, y recaigo en sus vericuetos."

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