viernes, 30 de marzo de 2012

Piensa que es la única vida que podemos compartir.

No te preocupes... te voy a estar esperando. Pero no sé si tú serás capaz de hacer lo mismo. Estoy muerta de miedo y no sé que hacer para no estar así. ¿Alguna medicina? No creo que la haya. Lo único que podría curarme sería sentir tu mano rozando la mía. Así que... habrá que quedarse de esta manera durante un tiempo. Poco, por favor. Me gustaría decirte que va a ser poco. Una pena que hasta yo sepa que no va a ser así... Voy a intentar esperarte, dime que tú también lo harás, pero dímelo convencido, y promételo. Sino no va a valer de nada todo esto...