sábado, 18 de octubre de 2014

No son los ángeles. Soy yo. Es mi piano que no suena y las veces que he dejado la cama sin hacer.
Mi desastre y mis orejas sin pendientes. Mis ojos tristes. Son mis idas y venidas. Mis altavoces. Que no grito. Que no escribo. Que no estoy. Los charcos de agua no me gustan si no puedo pisarlos. Me gustan los barcos. Y los aviones. Aunque me mareen y se me escapen. Como se me escapa siempre todo. Como se me escapa la vida entre las manos. Como se me escapan los sueños de la almohada. Y como no me escapo yo que -siempre- estoy sujeta por las manos a algo que no me presta sus brazos. A alguien que no me mira, ni lo intenta. Y yo no quiero pintarme los labios, ni los ojos, no quiero ponerme tacones, pero quiero bailar. Sola, ballet, aunque sin flexibilidad, sin parecer bonita, pisándome. Pero quiero. ¿Qué quiero?

viernes, 12 de septiembre de 2014

Parece que vas a partirme en dos
y a recoger mis pedazos,
que vas a quitar tu hombro
y caeré al suelo.
Parece que vas a salir corriendo
al compás de mis pasos,
pero al revés, al contrario,
y caeré al suelo.
Parece que no escuchas mi voz,
que apartas siempre tu rostro,
que no tienes corazón,
y caigo al suelo.

Parece que tropiezo de nuevo,
y voy a partirme en dos,
y nadie recoge mis pedazos,
esta vez no.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Escribo a quién

Vino casi sin preguntar y casi sin parar a saludar. 
Cogió sus canciones y se las llevó con sus cuerdas.
Y cantaba tan bonito que casi sólo lo podía escuchar yo.
Como cuando quieres conocerlo todo y te quedas solo con una cuarta parte. 
Pero impresiona, y ojalá impresionara más, y viniera sonriendo y me dijera que le encanta mirar las nubes.
Pero duele, un poco, cuando adora otra forma de caminar, y otras ojeras. (Que sin ojeras la vida empieza a no tener sentido y a dormirse mucho, pero con muchas ojeras empieza a cansar.)
Pero le duele, y sin hacer nada, y acaba escribiendo por no pegar puñetazos, acaba cantando por no gritar, acaba.
Y ojalá empezara de nuevo.

miércoles, 30 de julio de 2014

Me dejo el alma porque suenes bonita. Porque te quedes inmóvil, y bailando. Y arañes. Y que no puedas hablar pero que aun así me llegues al alma.
Me dejo el alma porque no te rompas. Y llevo cuidado. Y perdón por algunos golpes (que siempre han sido sin querer) pero que te han dejado marcas que me duelen más a mí que a ti.
Me lo dejo todo. Y me llaman loca por pensar así. Que dicen que no es amor (y seguramente no, pero yo te quiero).
Pero cantas conmigo, (y lo haces mejor que yo.) Y no te cansas, nunca te cansas. Con todo tu miedo a ser reemplazada en cualquier momento.













De Ana a su guitarra.

lunes, 21 de julio de 2014

Hoy le escribo a las horas y a los días, a sonrisas y a lo bien que suenan las cuerdas de una guitarra.
Hoy le escribo a la vida, al amor, a la amistad, a esas veces que actúas como realmente eres (a lo "Just be true to who you are"), a cuando empiezas a cantar y te dejas llevar.
Hoy le escribo a los abrazos felices, a los granizados de limón y fresa, a los "pues yo a mi hija la llamaré Revolución".

Hoy le escribo a las horas y a los días que pasan rápido, a las sonrisas que se acaban muriendo y a lo mal que suena una guitarra cuando está desafinada.
Hoy le escribo a las despedidas, a los llantos, a las veces que notas cómo te estás muriendo (y se refleja en la expresión "romper a llorar"), a cuando empiezas a pensar y te dejas llevar.
Hoy le escribo a los abrazos tristes, a las pulseras que te recuerdan a personas y a los "nos veremos pronto, te lo prometo".




 
https://www.youtube.com/watch?v=-uRG55UsUow&list=UUVzEB1wYDigABbwmIQprgWw

Esta entrada va inspirada por el campamento tan bonito que he pasado (Maldita Beach Rock 2014) y por lo corto que se me ha hecho. Por lo que me ha costado despedirme y por el tiempo que estaré sin verlos a todos ellos. Por todos los días que he sonreído hasta morirme y por querer volver a hacerlo.

viernes, 25 de abril de 2014

Pensó que jamás miraría cómo se alejaba, que eso de querer a alguien era una tomadura de pelo. 
"Y nos alejamos el uno del otro aunque caminemos en la misma dirección, como dos malabaristas mancos que quisieron desafiar al tiempo y este se les vino encima"

sábado, 1 de febrero de 2014

Qué bonitas son las noches en las que te dejas ser tal y como eres, con tu música, tus películas, tus sonrisas y todo lo que te define.
Qué bonito imaginarse bailando de noche y pensar que no existe otro momento en el mundo.
Qué bonito dejarse influenciar por Francia y toda su magia.
Y pensar que navegas en un barco y que tú estás escribiendo hacia donde irá.
Y que dejas lo malo atrás. Y te olvidas de todo lo que no te hace sonreír. Y piensas que qué suerte tener a quienes tienes al lado. Que ojalá no se vayan nunca.
Y un poquito de amor a lo mejor te falta, pero lo olvidas, como se acaba olvidando casi todo.
Pero, oh, no quieres llegar a la misma mierda de noche de siempre, así que intentas seguir sin pensar en nada con "La vie en rose" puesta a todo volumen en tu habitación y diciéndote a ti misma que qué bonitas son las noches en las que te sientes infinito.

domingo, 26 de enero de 2014

Creo que ahora todo el mundo quiere subirse a un tren sin apenas saber cuál es su destino.
Creo que hay quien quiere hacerlo para estrellarse y creo también que hay quien tiene la esperanza de que su destino sea la típica ciudad llena de luces.
Creo que hay quien coge el tren solo para disfrutar de leer un libro subido en él.
Creo que hay quien adora las llegadas sin acordarse de las despedidas.
Y creo también que hay quien quiere disfrutar del placer de ponerse los cascos y observar cómo se va moviendo rápido.

Pero no hay nadie que prefiera quedarse conmigo en la estación.


domingo, 19 de enero de 2014

¿Sabes esas noches en las que tienes ganas de querer a alguien?
Creo que quiero viajar por el mundo, compartir auriculares, comprar palomitas para dos, quejarme porque estoy cansada de bachiller, quedarme hablando hasta las tantas sin hacer ruido, recibir un beso de buenos días, desear que sea Viernes para poder pasear por el centro... pero me falta ese alguien con quien hacerlo. Se fue hace tiempo.

Y ahora me dedico a esperar encontrarme una rosa marchita a mitad de un libro, o a salir a correr mientras llueve, o a creerme que vuelo y luego despertar.
Sería bonito volver atrás. Sería bonito...
"Éramos distintos, imposibles."

domingo, 5 de enero de 2014

A lo mejor es que no estoy hecha para nadie y el mundo se empeña en que sí. En que existen las medias naranjas (y las medias de color gris). Pero que no pasa nada. No pasa. Desde luego. La vida siempre es igual y ni pasa nada, ni pasa nadie. (Tranquila, que el tiempo lo cura todo.) Mentira. Nadie confía en el tiempo ya, porque es otro cabrón, que te dice que te entiende y al mes te das cuenta de que no, que da igual. Y a lo mejor necesito a alguien que me cante al oído o que me envíe cartas para felicitarme la Navidad. A lo mejor no. A lo mejor con ir a París y vivir soñando me bastaría, pero.