sábado, 1 de febrero de 2014

Qué bonitas son las noches en las que te dejas ser tal y como eres, con tu música, tus películas, tus sonrisas y todo lo que te define.
Qué bonito imaginarse bailando de noche y pensar que no existe otro momento en el mundo.
Qué bonito dejarse influenciar por Francia y toda su magia.
Y pensar que navegas en un barco y que tú estás escribiendo hacia donde irá.
Y que dejas lo malo atrás. Y te olvidas de todo lo que no te hace sonreír. Y piensas que qué suerte tener a quienes tienes al lado. Que ojalá no se vayan nunca.
Y un poquito de amor a lo mejor te falta, pero lo olvidas, como se acaba olvidando casi todo.
Pero, oh, no quieres llegar a la misma mierda de noche de siempre, así que intentas seguir sin pensar en nada con "La vie en rose" puesta a todo volumen en tu habitación y diciéndote a ti misma que qué bonitas son las noches en las que te sientes infinito.