domingo, 28 de junio de 2015

Ciudades de papel

Hoy me he dado cuenta de que yo también vivo en una ciudad de papel. Una ciudad en la que todos cumplen una función a pesar de no ser la que les gustaría hacer. En la que todos viven por y para el futuro. Desean entrar en la universidad, tener trabajo, y poder tener hijos que nuevamente vayan a la universidad y tengan unas vidas de papel. 
Hoy me he dado cuenta de que John Green tiene razón: yo también soy una chica de papel, tengo amigos de papel, y mi único objetivo en la vida es construir mi vida de papel.

lunes, 22 de junio de 2015

Maltrato emocional

El verano me mueve el pelo y los sentimientos, me deja ausente y sola cuando lo único que busco es deshacerme de ti. Porque tú no te quedas y yo me voy. Porque tú no me piensas y yo a ti sí. Si quieres puedo quererte con el amor que a mí me falta, pero, por favor, no me golpees el corazón con tanta fuerza que este dolor parece más físico que emocional.

martes, 14 de abril de 2015

miércoles, 7 de enero de 2015

Yo tengo la manía de querer a quien no me quiere. De hacerme pequeña e ir con una sonrisa a todos lados. Creo que es el miedo, siempre es el miedo. No me quiero mostrar tal como soy, no, por mis defectos, por opiniones, porque no se me vea sonreír. Y la verdad es que ni yo sé por qué hago las cosas, ni sé por qué siento, por qué canto, dibujo, ¿por qué empecé a tocar la guitarra? Igual fue por demostrar lo que no era que porque empecé a ser. No lo sé. Me pierdo. Y no quiero querer. Aunque sí quiero. Del verbo "querer" en todos sus significados, aunque no sé cual me gusta menos. Pero sé que hace unos años también fue Miércoles, y me sentí como se siente una persona al perderse en un laberinto, como se siente alguien al escuchar "Vuelve" de Andrés Suárez y ya sabe que no vas a volver.

viernes, 2 de enero de 2015

No podría explicar el océano de sus ojos,
y por supuesto tampoco su caminar
que me mataba por estar a su lado
hasta hacerme pequeña.

No podría explicar su sonido,
sin embargo me encantaría escucharlo
al compás de mi canción favorita,
hasta no dejar de sonreír.

Será que no eres propósito de año nuevo
y eres realidad que no quiero que muera.
Eres el calor que dan unos brazos
y la pena de no haber podido sentirlos,
que sigo muriéndome, matándome de frío,
aunque, como siempre, sigo estando viva.